Seguimos descubriendo las claves para elegir una buena corbata centrándonos ahora en su confección y en los tejidos más habituales con los que se fabrican, en este caso la seda.

La corbata de seda, la reina de las corbatas

La seda goza de una fama excepcional entre corbateros y fans de las corbatas. Y no es para menos: ofrece ligereza, suavidad al tacto, acomodación al porte… no obstante, existen otros materiales , sintéticos y naturales, con los que se fabrican corbatas de calidad excelente. Además, las corbatas de seda también tiene algunos grandes inconvenientes como la dificultad de limpiarlas (pocos tejidos son tan delicados como la seda) y lo difícil de saber a primera vista si su peso y densidad están bien compensados: una corbata de seda pesada puede desnaturalizarse en la caída y parecer demasiado rígida; en cambio, una seda demasiado ligera y poco densa hará que la corbata no adquiera forma propia, que vuele demasiado y se arrugue en exceso.

Las corbatas seven-folds, 100% seda y hechas a mano

Las corbatas de calidad (esto sirve para todo tipo de materiales) normalmente están compuestas por 3 piezas distintas: tela, entretela y forro, unidas entre sí por costuras, la mayoría cosidas a máquina aunque algunas firmas exclusivas, como Hermès, lo hacen a mano. También las marcas de más categoría son las que comercializan las corbatas conocidas con el nombre de seven-folds, o siete pliegues.

Las corbatas de seda son muy delicadas y requieren de cuidados especiales

Las corbatas de siete pliegues están cosidas a mano y no tienen forro ni entretela, ésta última la pieza que otorga robustez a las corbatas donde éstas son más débiles y estrechas (como, por ejemplo, el tramo que coincide con el cuello de la camisa); sin entretela, las corbatas de siete pliegues necesitan compensar la falta de cuerpo mediante pliegues de más sobre la tela. De ahí su nombre: se pliegan siete antes de conseguir la forma final de la corbata. Normalmente son de seda y, por motivos obvios, la cantidad de material que necesitan para obtener su forma y su caída es mucho mayor que la de las corbatas normales con lo cual, junto con lo laborioso de su fabricación, su precio las pone al alcance de bolsillos poderosos (o de las firmes voluntades de los auténticos amantes de las buenas corbatas).

Debemos decir que sólo las corbatas sin entretela, como las seven-folds, son 100% de seda. Las corbatas que a menudo anuncian su confección en estos términos no tienen en cuenta que la entretela, normalmente, es de otro material distinto, mucho más económico y con un tacto completamente diferente al de la preciada tela.

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